vía Why Christians Should Play Video Games (with Discernment) – Geeks Under Grace.
Para algunos, el término “videojuego” es sinónimo del último Call of Duty o Grand Theft Auto. Con menos frecuencia le vienen a la mente a la persona promedio nombres de videojuegos que no se centran en la violencia o el sexo.
Quienes practican la fe cristiana quizá busquen un juego que refleje sus valores, pero les costará trabajo encontrar aunque sea uno. Está FIVE: Guardians of David (del cual escribí una reseña) y That Dragon, Cancer, pero aparte de esos no hay muchos “juegos cristianos” por ahí.
Como cristianos, puede ser difícil saber con qué juegos Dios está de acuerdo y con cuáles no. En realidad, es una pregunta retórica, porque no tiene una respuesta exacta. Cada quien tiene convicciones distintas. Hablé de este tema aquí en Geeks Under Grace, ya que yo mismo he lidiado con esto (y sigo haciéndolo) como cristiano al que le encanta jugar videojuegos. En este artículo me gustaría explorar ese tema un poco más.
Jugar o no jugar
Como cristiano, tengo mucho cuidado con los juegos a los que me expongo. A veces juego títulos con contenido que no me gusta, pero lo bueno en general pesa más que lo malo. Dicho esto, ¿hasta dónde puedo llegar antes de que mi tiempo de juego vaya en contra de las convicciones que siento de parte del Espíritu Santo?
Conozco cristianos que se niegan a jugar ciertos juegos que a mí no me molestan, y viceversa. En lo personal, detesto las groserías (Call of Duty, Saints Row) y la sexualidad descarada (Bayonetta, Dead or Alive Volleyball, etc.), así que decido no comprar esos títulos. Pero, al mismo tiempo, los juegos que exploran temas espirituales no me inquietan (Okami). Como creyentes en Cristo, debemos escuchar la guía del Espíritu Santo, sin tener miedo de acercarnos a los videojuegos y encontrar en ellos señales de la gracia o de los valores de Dios, incluso en medio de la inmundicia.
vía Why Christians Should Play Video Games (with Discernment) – Geeks Under Grace.