Gaming with God: el amor sacrificial de Crono

Como este es mi primer artículo, me gustaría empezar escribiendo sobre uno de mis juegos favoritos de todos los tiempos, un clásico mundial: Chrono Trigger. Para mí, es por mucho el mejor RPG que he tenido el privilegio de jugar. ¿Por qué? ¡Por la historia! Tiene muchísimos giros, los personajes tienen un buen desarrollo y no le da miedo ser oscuro o incluso matar a alguien. Elegí este tema por el sacrificio que hace Crono, el protagonista del juego.

***¡SPOILERS DE CHRONO TRIGGER MÁS ADELANTE!***

Si ya jugaste este juego, sabes de qué voy a hablar; si no, tápate los… ¿ojos? En fin, Crono da su vida para proteger a sus amigos del ataque de Lavos, el antagonista. Esto fue polémico porque, hasta entonces, no creo que algún juego te hubiera dejado continuar sin el personaje principal. Puedes elegir resucitarlo o no, y claro, el final cambia (¡otra razón por la que CT es increíble!), pero es mucho mejor si recuperas a Crono.

Amor sacrificial

Crono nunca dice una palabra; solo niega o asiente con la cabeza, ¡y ya! Ni un pío. Sin embargo, sus acciones hablan mucho más fuerte que los personajes más ruidosos del juego, que hablan mucho pero al final se doblegan ante los enormes problemas de la historia.

Jesucristo hizo lo mismo cuando estuvo frente a los líderes religiosos de su tiempo. Le decían que Él no era Dios ni podía perdonar los pecados del mundo, pero su sacrificio y su resurrección demostraron que estaban equivocados. Su sacrificio supremo es lo que nos libró del infierno y nos dio vida eterna a quienes creemos.

Crono hizo lo que hizo porque no pensaba en su propia vida, sino en la de los demás. Decidió salvar a sus amigos, sabiendo que podían volverse lo bastante fuertes para derrotar a Lavos y salvar el futuro de su calamidad en el año 1999 d. C. Él no sabía que iba a resucitar, porque ese detalle no se revela sino hasta después; en cambio, Jesucristo conocía el desenlace antes de ir a la cruz. Cristo sabía que entregaría su vida, dando vida eterna a cambio de la suya a quienes confiaran en Él y en su perdón.

El sacrificio nace del amor

No hay otra razón para sacrificar algo que no sea el amor. Los amigos de Crono lo amaban tanto que consiguieron el Huevo del Tiempo (un objeto del juego) para ir al Pico de la Muerte y traerlo de vuelta. Por desgracia, solo vivimos una vez y después viene el juicio (Hebreos 9:27), ¡así que para nosotros no hay Huevo del Tiempo! Aun así, cuando morimos, sea cual sea la situación, su amor nos revive para estar en su presencia en el cielo.

Crono nos enseña que a veces la vida de los demás es más importante que la nuestra. Quizás sientes el impulso de donar a una obra de caridad o a otra organización. Puede haber alguien que necesite tu tiempo, tus palabras o incluso tu dinero. Sea lo que sea, vive una vida de sacrificio diario. No tienes que morir físicamente, pero el sacrificio casi siempre nos cuesta algo. Al final, el sacrificio siempre vale la pena y las recompensas son eternas.


Este artículo se publicó originalmente como parte de mi columna Gaming with God en Beneath the Tangles, donde soy redactor.

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